Construyendo relaciones saludables

Como seres sociales siempre tenemos la constante necesidad de relacionarnos con aquellos que están a nuestro alrededor, pero...


¿Hace cuánto que no te preguntas si tus relaciones son saludables?


La verdad es algo que no es muy sencillo de preguntar, ni es algo que hagamos todos los días ya que asumimos que es así, no te paras todos los días a preguntarte si estás bien o estás enfermo. Sin embargo, formar relaciones positivas a veces resulta ser más complicado de lo que imaginamos, aquí te daré unas claves para que se vuelva un poco más sencillo


+ ¿Qué es y con qué se come?

Para comenzar debemos preguntarnos, ¿qué es una relación saludable? Es una relación que te permite experimentar bienestar, que se basa en compromiso, confianza, apoyo y en general aquellas que te permiten experimentar emociones positivas.


Es importante mencionar que no me refiero solo a las relaciones de pareja sino a todas las relaciones en general.


+ Conócete.

Probablemente este sea el mejor consejo que pueda darte, conócete. Conoce cada parte de ti y abrazala, incluso las cosas que no te gustan, sé que suena muy sencillo y en realidad no lo es tanto, pero es un proceso por el que tod@s pasamos. Una vez una persona muy especial para mí me dijo que si estabas completo no buscabas que nadie más te llene y creo que eso es muy real.


Conócete y llénate tanto a ti mism@ que no necesites que nadie más te complete, entonces será un gran paso para que las relaciones que vengan sean por mero amor o cariño y no por necesidad.


+ Reciprocidad.

Para que una relación funcione tiene que ser recíproca, debe ser un dar y recibir en igual medida. Así que puedes comenzar por cuestionar si tal vez estás dando más o incluso te están dando más de lo que están recibiendo de ti.


Crea relaciones en las que pueda ser un “ganar ganar” viéndolo desde el aspecto en el que las personas involucradas puedan crecer en ella y que se apoyen mutuamente a hacerlo.


+ Límites.

Establecer límites es clave para tener una relación saludable no sólo con los demás, también contigo mism@. Para esto es de suma importancia el paso uno ya que en este punto ya sabes qué te gusta, que no y a partir de eso qué no estás dispuest@ a permitir. Establece tus límites, conoce los de la otra persona y respétalos.


Puede que sean muy parecidos o totalmente diferentes, la realidad es que cada persona es un mundo y por ello cada une tiene derecho a poner los límites que mejor le parezcan, no juzgues y no dejes que juzguen los tuyos.