El cambio nos asusta, pero no cuando se hace lo que más se disfruta

¿Quieres cambiarte de carrera y no sabes cómo hacerlo? No te preocupes, aquí te compartiré algunas ventajas para que te atrevas a perseguir tu vocación, recuerda que sólo existen dos días en el año en que no se puede hacer nada: Uno se llama ayer y otro mañana. Por lo tanto hoy es el día ideal para amar, crecer, hacer y principalmente vivir.


Antes quiero platicarte que hace algunos años yo me encontraba en esta situación, estudiaba una Licenciatura que en definitiva no me llenaba, estaba en la facultad equivocada, todos los días al salir de clase lloraba porque sabía que esa no era mi vocación, quería disfrutar mi etapa universitaria al máximo y el estudiar algo que no quería no era la mejor opción, pero tristemente me obligaron a tomar esa decisión y desafortunadamente en ese tiempo no había nadie que pudiera orientarme, escucharme y entenderme pero meses después tome fuerza y voluntad para afrontar el miedo que sentía y decidí tomar la mejor decisión de mi vida, cambiarme de carrera en el momento y lugar correcto.


La importancia de elegir una carrera que nos guste, apasione y, además, permita hallar una salida laboral es vital para encontrar el equilibrio entre lo profesional y lo personal.


Sin embargo, muchas veces tomar esta decisión no es tarea fácil porque hay gente que es forzada por alguien más; y es que no cabe duda que estudiar una carrera universitaria representa mucho esfuerzo y tiempo invertido, tanto para poder ingresar, mantenerse y concluir. Es por ello que los estudiantes necesitan destinar sus esfuerzos y voluntad en una carrera que les guste, les apasione


Ahora bien, si te encuentras en esta situación, no te atormentes, vive y disfruta el cambio:


1. Comenzar de nuevo


Cambiar de carrera implica iniciar de nuevo: nuevos compañeros, nuevos profesores y, por supuesto, nuevo plan de estudios. Es un buen momento para mejorar tus hábitos y actitudes académicas, a pesar que durante los primeros días tendrás la sensación de comenzar de nuevo, como si ingresaras en la Universidad por primera vez.


2. Estar con compañeros más jóvenes


Es posible que en tu nueva carrera te encuentres con estudiantes más jóvenes, notarás la diferencia de edad y orientación los primeros días, pero después compartirás las mismas preocupaciones por seguir las clases e ir aprobando los exámenes. No obstante, tú ya tendrás la experiencia que ellos no.